
Desde entonces, varias versiones y colores circularon para darle un formato visual al delirio gráfico que vemos (¡Gracias Martina!).
Meses después, Soledad nos regaló esta versión, que consensuada con los Delironautas y sus gustos por colores y fondos, terminó en el diseño que vemos.

¡Gracias Sole, te quedó pipí cucú la pintura!
Las ideas nacen sin más, luego entre el esfuerzo de los creadores y la ayuda ocasional, pero precisa, de aquellos que nos circundan, hacen de un proyecto, una aventura compartida.
Aprovechamos también para informarles. que debido a gratas razones el viaje se ha postergado hasta los primeros días de Abril.
Pronto, por América!