jueves, 27 de noviembre de 2008

Felices Juntos


El Oniriciclo es el vehículo de desembarco. El Delironauta es el impacto.


Ayer encontré esta nota que Oniriciclo dejó colgada en el blog: "He nacido como una idea de una idea, que otros trajeron. Los hombres se trasladan en vehículos, que a su vez no le fomentan a la movilidad de sus cuerpos. Además esos aparatos se propulsan gracias a energía no renovable"

Mmm..

Los delironautas estamos trabajando, a veces en los Oniriciclos, o aprendiendo cosas, no nos malgastamos pues sabemos que la certeza hará con la constancia, lo necesario para concretar un adagio a las rutas.

Empezamos a sumar adeptos/intentos. Todas las causas empiezan a arribar, la consecuencia es necesaria-igual que la comida.

Viaje a vivir con todas las cartas a la vista- apuestas hechas-. Viajar es buscar algo que fascina en su desencuentro, el cambio que evita la cadencia, la falta de historias a largo plazo; la rutina=una utopía.

Pero mientras tanto, tienes que participar, tenemos que participar. Es este un intento democrático de vida, un proyecto que no se llama compromiso pero que es eso y más aún.

Solo imaginemos transitar los países latinos junto a otros que se fascinaran como vos, y con quienes compartir las ideas que todos estos estímulos de vida real (ni chiches electrónicos ni nada de eso) nos irán presentando en cada poblado o en cualquier urbe. Y claro que es bonito escribir o pintar o cual sea el arte que lleves a medida que transitemos América, a medida de trasegar esos estímulos. Y también lo es crecer con otros de ojos ávidos, esos que seguramente tendremos los Delironautas iniciales a lado en cuanto avancemos.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

El Oniriciclo en el Cambalache Literario.


Asistimos al "Cambalache Literario" organizada por la Casa Humboldt (Humboldt 1278, Esq. Còrdoba), donde leímos una poesía improvisada en el momento y dimos todos unas vueltas en nuestro objeto a reacción poética...



Leyendo poesía en el escenario y presentando nuestro vehículo...


No faltó la música a cargo de la orquesta "Humboldt"....

sábado, 1 de noviembre de 2008

Un oniriciclo de sombras


En la costanera de Buenos Aires.

Viajando antes de salir.


Indagando el planisferio Michelín con Emiliano, Soledad y Juan Manuel. ¿Habrá ruta de Brasil a la Guyana Francesa? Apreciaràn el oniriciclo la gente de Tegucigalpa. ¿Llegaremos algún día a Timbuktu?

Otras revoluciones


Este,
nuestro vehículo de desembarco,
elementos honestos los nuestros,
una caravana de exiliados
recorre las plazas de los pobres.
Es el fulgor del arte comodín
que se escapó de la pecera
para acunar balas.
América se remonta
pedaleando en el aire
con la involuntaria puntuación del caos,
con el continente agazapado en la pupila.
Solapado a la sonrisa que obsequia
mientras hace añicos el disco rayado de la rutina,
el oniriciclo te pregunta:
si esto es una bicicleta,
imagínate otras revoluciones.
Poesìa leída durante la aparición del oniriciclo en el "Cambalache Literario" organizado por Casa Humboldt.


jueves, 23 de octubre de 2008

Música para el Oniriciclo

El Oniriciclo se dio el gusto, y fue a ver a La Bomba de Tiempo, grupo de percusión que debutó a principios del 2006 en el Centro Cultural Konex. Un poco acerca de ellos: La Bomba de Tiempo propone un espacio festivo, de baile, para todos aquellos que disfrutan del ritmo y de la percusión. Se propone la improvisación mediante un sistema de señas con las que el director -Santiago Vazquez en un comienzo, luego ese rol ha sido tomado por varios de los músicos del grupo- organiza y genera reacciones específicas en el toque de los músicos, de ese modo, la improvisación se convierte en composición en tiempo real. Cada lunes, los músicos de La Bomba de Tiempo reciben un invitado: Verónica Condomí, Hugo Fattoruso, Fernando Kabusacki, Axel Krygier, Rodrigo Domínguez, Luis Natch, Alejandro Franov, Lito Vitale, Liliana Herrero, Dante Spinetta, Daniel Maza y Javier Malosetti son algunos de ellos.









Un lugar lleno de extranjeros dentro de una ciudad famélica de ellos, un espacio de bicicletas y colores, gente bailando y otros mirando; las puertas de la comunión son mapas sencillos de abrir con la música. Componer sin repetirse, reacciones específicas y señas del director que le dan vuelo a cualquiera de los 17 músicos hacen que, (a pesar de ser estos delironautas primerizos aquí) notemos la comunidad que viene a verlos vez tras vez.

Y así es como el Oniriciclo tuvo su primer baile. ¡Gracias Sole y Tati por habernos llevado!


martes, 14 de octubre de 2008

Visto por ahí...

Se parece a esas cosas que siempre deseamos ver, volver a ver. Una película dibujada que muestra una imagen que atrae , y a la vez carece de tiempo y también en medio la vía sigilosa entre la arboleda al recuerdo de todos los trenes que extrañamos
Y además este calco de cuantiosas copias, el símbolofalo de la ciudad porteña, pero es esa luz, todas esas luces que noche tras noche le dan la vuelta a lo que nos llama o lo que nos echa, y

el corazón grande ojotoso y colorado con descanso bronceado que nos recita que a lo bueno hay que volver, pero a veces hay regresos erróneos por preferir lo conocido; y entonces Mar del Plata se nos abre, se nos abriera..., allí ciudad hermosa de donde es nativo el Oniriciclo Primero Y al fin cuando vamos menguando, cuando aquel dolor de una caída, la formación de la cáscara, sentir la piel que se parte, se abre y sangra un poquito más de nuevo, nos trae en el final la sonrisa de lo intentado, de morir en y aceptarlo.
Proponemos aceptar las cascaritas indicadoras de intentos frustrados y dolorosos por amados y malogrados, transitados inolvidables...


Ah sí claro!, no dejen de ir a Irán y no se Irán, país de infinitas vidas..