domingo, 22 de marzo de 2009

Logo

Así empezó nuestro logo, sencillos trazos y un imposible desplazamineto en un Oniriciclo descarnado. El Delironauta y su transporte. Martina hizo este boceto y nos lo regaló a mediados de septiembre del año pasado. Los cabellos al viento del conductor no son desatinados, pues quien escribe cree que ese peinado le hace a la aerodinamia del movimiento en la altura. O tal vez ese día, había olvidado el shampoo.




Desde entonces, varias versiones y colores circularon para darle un formato visual al delirio gráfico que vemos (¡Gracias Martina!).

Meses después, Soledad nos regaló esta versión, que consensuada con los Delironautas y sus gustos por colores y fondos, terminó en el diseño que vemos.

¡Gracias Sole, te quedó pipí cucú la pintura!
Las ideas nacen sin más, luego entre el esfuerzo de los creadores y la ayuda ocasional, pero precisa, de aquellos que nos circundan, hacen de un proyecto, una aventura compartida.
Aprovechamos también para informarles. que debido a gratas razones el viaje se ha postergado hasta los primeros días de Abril.
Pronto, por América!

sábado, 27 de diciembre de 2008

¿Còmo te subìs?. ¿Còmo te bajàs?..jue pucha...


Y esperè tres meses, mas o menos para escribir esta nota

No hubo caso. Al tope del ranking de preguntas estàn estas dos que encabezan la entrada de hoy.

La necesidad de desmitificar una cosa que tenemos, màs aùn en las ciudades donde a pesar de tanta parafernalia los verdaderos hechos inèditos no suceden, es voraz. A tanto llegò la cuestiòn que un dìa al pasar en el Oniriciclo, un niño de 7 u 8 años le dijo al padre:"ah..es un cuadro de bicicleta encima de otro.." y ya està. Procedimiento: Hecho inèdito-percepciòn del transeùnte promedio-categorizaciòn del vehìculo desconcertante-vuelta a lo conocido. Pasò el Delironauta, pasò el Oniriciclo.


¿Còmo se siente ir ahì arriba?

Una (1) sola vez me hicieron esa pregunta en 5 meses.

Subir o bajar de una bicicleta toma unos segundos. Andar en ella y disfrutar de su traslado puede durar minutos u horas. Con el Oniriciclo es lo mismo, sòlo que la percepciòn es un tanto diferente, y no me refiero a la altura.

Entiendo la necesidad del hombre a buscar respuestas, pero por favor, salgamos a fabricar Oniriciclos o tìteres, no nos quedemos con las dudas, no ahuyentemos a las sorpresas.

Si, es cierto; esta es la perorata de un tipo que anda en una bicicleta de dos pisos y no se quiere bajar. Pero que no puede ocultar su alegrìa al rodar las calles, al evitar los pozos o descansar en los parques.
Ayer, en una caminata de Delironautas y con el Oniriciclo al lado, un chico me preguntò como me subìa: optè por decirle que jamàs lo habìa hecho, y que por eso llevaba el Oni a mi lado.
Metros despuès pensè si no habìa sido ese un chiste descortès. Luego comprendì que si la imaginaciòn no puede inventar una respuesta a tan simple cosa, menos podrìa explicar yo el placer de andar, andar y andar...y me voy a andar....

domingo, 7 de diciembre de 2008

Ahora

Enhorabuena la lluvia tomò al Delironauta entre la razòn y la esperanza de darse el gusto: circular Buenos Aires bajo ella.

Ahora que el agua le cae en la frente, los ojos,todo el cabello, piensa en la salud por incoherente instante, vuelve a bañarse con agua que trae frìo al secarse en la ropa.

Y eso fue ayer, que de tan resumido no es que hace falta màs.


Hoy, en casi la medianoche, empecè a girar con el Oniriciclo, al que he bautizado "Fran". A 1200 metros de camino recorrido, 4 mujeres bien puestas me pararon a puro grito y comicidad sin precio que aguante. 4 dominicanas, exuberantes las màs y con pocas prendas todas. Despuès se sacaron la foto de rigor.
Luego seguimos viaje, el Oniriciclo Fran estaba un pico despistado, un par de veces terminamos tomando la calle en contramano de puros desorejados nomàs, luego entendì, que todo se debìa a que jamàs mulato alguno se habìa posado sobre èl, y de golpe 4 mulatas de seguido!.

Enfilamos para Caseros, emblemàtico barrio de Buenos Aires, con aires de antes, y sino que lo digan los vecinos de la calle Colmo, arañando el barrio de Pompeya, quienes aùn arman sus mesas de viernes por la noche en plena vereda. Unas cuadras màs allà, y como desmitificando esa violenta Buenos Aires que algunos se empecinan en imponer, 6 o 7 niños juegan al fùtbol pasadas la 1 am. En los cruces mas inverosìmiles, encuentro bares, fondas que a la vuelta del gran supermercado y de las luminosas cadenas de comida veloz, brindan una oportunidad de una pausa y una cerveza.

Otras tantas cosas se entremezclan, como los grandulones que organizan su peña viernes y sábado en lo del almacenero amigo, allá sobre la avenida Sáenz. Los cartoneros que laburan y laburan, pero tienen tiempo para saludar, hacer un chiste. Los basureros, que siempre amagan con que un día habrán de subirse y animarse a unas pedaleadas.

El sur de la ciudad me propone en su recorrido nocturno, una conjugaciòn con el pasado, el encuentro con los juegos sin artificios. Una rayuela que vì en una esquina destartalada, gritos de un grupo de purretes jugando a las escondidas. Delironautas anònimos, ciclistas de alma, rolleristas, correcaminos, skaters; no dejen pasar el verano sin salir a circular por esos lados, tomen como propia una ciudad que en la noche se viste con muchos trajes, pero que en el sur anda de entrecasa.

Parque Chacabuco, Nueva Pompeya, Parque Chas, Boedo. Es el momento de ver todo ese empedrado y la historia que porta, antes que a estos barrios se les adose un anglicismo en sus nombres.

Salgamos a andar en cada noche o media tarde, madrugada, encajémonos todos en transportes propios, vehículos sin gases. Recuperemos la ciudad marcando nuestros caminos, el derecho a la bicisenda o como quieran llamarle; y entonces siendo muchos y en cualquier momento, seguiremos inspirando al tipo (que vive sentadito en su autómovil), a que de una vez y por todas, -todas-, se eche a andar, guarde el carro/coche, que con el viento en la cara y el cuerpo en movimiento, mejor. Todo es mejor.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Felices Juntos


El Oniriciclo es el vehículo de desembarco. El Delironauta es el impacto.


Ayer encontré esta nota que Oniriciclo dejó colgada en el blog: "He nacido como una idea de una idea, que otros trajeron. Los hombres se trasladan en vehículos, que a su vez no le fomentan a la movilidad de sus cuerpos. Además esos aparatos se propulsan gracias a energía no renovable"

Mmm..

Los delironautas estamos trabajando, a veces en los Oniriciclos, o aprendiendo cosas, no nos malgastamos pues sabemos que la certeza hará con la constancia, lo necesario para concretar un adagio a las rutas.

Empezamos a sumar adeptos/intentos. Todas las causas empiezan a arribar, la consecuencia es necesaria-igual que la comida.

Viaje a vivir con todas las cartas a la vista- apuestas hechas-. Viajar es buscar algo que fascina en su desencuentro, el cambio que evita la cadencia, la falta de historias a largo plazo; la rutina=una utopía.

Pero mientras tanto, tienes que participar, tenemos que participar. Es este un intento democrático de vida, un proyecto que no se llama compromiso pero que es eso y más aún.

Solo imaginemos transitar los países latinos junto a otros que se fascinaran como vos, y con quienes compartir las ideas que todos estos estímulos de vida real (ni chiches electrónicos ni nada de eso) nos irán presentando en cada poblado o en cualquier urbe. Y claro que es bonito escribir o pintar o cual sea el arte que lleves a medida que transitemos América, a medida de trasegar esos estímulos. Y también lo es crecer con otros de ojos ávidos, esos que seguramente tendremos los Delironautas iniciales a lado en cuanto avancemos.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

El Oniriciclo en el Cambalache Literario.


Asistimos al "Cambalache Literario" organizada por la Casa Humboldt (Humboldt 1278, Esq. Còrdoba), donde leímos una poesía improvisada en el momento y dimos todos unas vueltas en nuestro objeto a reacción poética...



Leyendo poesía en el escenario y presentando nuestro vehículo...


No faltó la música a cargo de la orquesta "Humboldt"....

sábado, 1 de noviembre de 2008

Un oniriciclo de sombras


En la costanera de Buenos Aires.

Viajando antes de salir.


Indagando el planisferio Michelín con Emiliano, Soledad y Juan Manuel. ¿Habrá ruta de Brasil a la Guyana Francesa? Apreciaràn el oniriciclo la gente de Tegucigalpa. ¿Llegaremos algún día a Timbuktu?